Un error de primer orden: la interpretación del cuarto orden hereditario

dc.creatorEscobar Escobar, José Félix
dc.date2023-03-23
dc.date.accessioned2023-10-11T03:55:13Z
dc.date.available2023-10-11T03:55:13Z
dc.descriptionWrong interpretations can modify the content of statutes to the point of making them say what the lawmaker never intended. A good illustration of this is found in some jurists, who, since Law 29 of 1982 came into effect, have tried to limit the right to inherit to which the descendants of siblings of the deceased are entitled, when the deceased did not have any other closer relatives (this is the fourth order of succession). Such mistaken constructions intend to limit the right to inherit to the children of siblings, in a dangerously literal reading of article 1051 of Colombia’s Civil Code. Such a reading forgets that, according to article 1043 of the same Code, hereditary representation, in the descendants of the deceased’s siblings, always operates. This article shows the long history of the institution of hereditary representation, and underscores the grave mistake that is committed when the institution is curtailed.en-US
dc.descriptionLas interpretaciones erradas pueden modificar el contenido de la ley hasta hacerla decir lo que nunca quiso manifestar el legislador. Un caso ilustrativo es el que ha ocurrido con algunos autores, quienes desde la entrada en vigencia de la Ley 29 de 1982 han pretendido limitar la vocación hereditaria de los descendientes de los hermanos del causante, cuando son llamados a heredar al de cujus por ausencia de otros parientes más cercanos (cuarto orden hereditario). Esas interpretaciones equivocadas procuran circunscribir la vocación hereditaria a los hijos de los hermanos, en una lectura peligrosamente literal del artículo 1051 del Código Civil. Olvidando que, según el artículo 1043 del citado Código, la representación sucesoral, en la descendencia de los hermanos del causante, opera siempre. El presente estudio muestra la larga tradición histórica de la institución de la representación herencial y pone de manifiesto el abultado error que se comete cuando se la pretermite.es-ES
dc.formatapplication/pdf
dc.identifierhttps://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/criteriojuridico/article/view/950
dc.identifier.urihttps://vitela.javerianacali.edu.co/handle/123456789/169
dc.languagespa
dc.publisherPontificia Universidad Javeriana Calies-ES
dc.relationhttps://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/criteriojuridico/article/view/950/805
dc.rightshttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0es-ES
dc.sourceCriterio Jurídico; Vol. 8 Núm. 2 (2008): Criterio Jurídico; 201-221es-ES
dc.source1657-3978
dc.subjectSucesioneses-ES
dc.subjectórdenes hereditarioses-ES
dc.subjectrepresentación sucesorales-ES
dc.subjectinterpretación de la leyes-ES
dc.subjectSuccessionen-US
dc.subjectOrders of successionen-US
dc.subjectHereditary representationen-US
dc.subjectLegal interpretationen-US
dc.titleUn error de primer orden: la interpretación del cuarto orden hereditarioes-ES
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/article
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/publishedVersion
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